CAMPAÑA DGT: NEUMATICOS DE FURGONETA

La DGT controla el estado de los neumáticos en su nueva campaña de vigilancia a furgonetas

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La DGT acaba de arrancar una nueva campaña de vigilancia y control a furgonetas, en marcha hasta este próximo jueves 29, y una de las piezas vitales para la seguridad vial en las que pondrá la lupa será el estado de los neumáticos.

En concreto, la DGT señala que “los agentes de la Agrupación de Tráfico, así como el resto de policías autonómicos y locales que se sumen a la campaña, controlarán entre otros aspectos: la velocidad a la que circulan, el exceso de peso, los defectos técnicos del vehículo, el buen estado de los neumáticos, la seguridad de la carga transportada, la documentación del vehículo y conductor, el uso del cinturón de seguridad por parte del conductor y de los ocupantes, la conducción bajo los efectos del alcohol o las drogas, la utilización del teléfono móvil, etc. cuestiones todas ellas relacionadas con la seguridad vial”.

Profundizando en los neumáticos, la DGT resalta que “un adecuado mantenimiento del vehículo, en especial de los neumáticos es de vital importancia. Es recomendable que la profundidad de las ranuras tengan como mínimo 3 milímetros, el límite legal es 1,6mm. Asimismo, haber pasado la ITV es esencial para garantizar que se realiza el desplazamiento con seguridad”. Y en cuanto a la ‘rueda’ de recomendaciones de la DGT a los conductores de furgonetas para aumentar la seguridad vial enfatiza a modo de consejo “realizar un correcto mantenimiento del vehículo”.

La DGT detalla al respecto que “pese a que el 68% del parque de vehículos en nuestro país son turismos, el transporte de mercancías (camiones y furgonetas) tiene un peso importante en lo que a seguridad vial se refiere, ya que representa el segundo tipo de vehículos más numeroso que circula por nuestras carreteras. Dentro de los vehículos ligeros de transporte de mercancías, las furgonetas suponen el número de vehículos mayoritario – 2,3 millones, el 7% del parque de vehículos-, y están implicadas en el en el 11% de los accidentes con víctimas”.

DETECTAR Y CORREGIR LOS MALOS DESGASTES EN LOS NEUMATICOS

Circular con unos neumáticos desgastados o en mal estado puede poner en riesgo no solo nuestra seguridad al volante, sino también provocar un aumento del consumo de combustible e incluso acarrear problemas mecánicos en el vehículo.

En general, un desgaste irregular de los neumáticos puede deberse a que la presión de los mismos no sea la adecuada o la recomendada por el fabricante, o bien a un defecto de montaje, lo que conlleva una serie de problemas en nuestra conducción. Para detectarlo, basta con realizar una inspección visual de los neumáticos girando las ruedas delanteras, dejando la banda de rodadura visible y comprobar si la profundidad es igual entre los extremos y la zona central.

Así, los diferentes tipos de desgaste más frecuentes que se puede encontrar en los neumáticos son los siguientes:

  • Desgaste en los bordes exteriores: puede deberse a que el neumático está circulando con una presión inferior a la recomendada o bien con sobrecarga, por lo que el neumático se aplasta contra el pavimento, rozando más los laterales, y por eso se desgastan. La solución es inflar un poco más los neumáticos y revisar la presión con más frecuencia.
  •  Desgaste en la parte central del neumático: esto suele indicar que se circula con una presión superior a la recomendada, por lo que la superficie de contacto del neumático con el asfalto será más pronunciada en la zona central de la banda de rodadura, lo que provoca un aumento de la distancia de frenado en mojado, una reducción por desgaste anormal, además de poder provocar aquaplanning. Una buena solución es ajustar la presión de los neumáticos, es decir, a la aconsejada.
  • Desgaste en uno de los bordes: en este caso si se observa que hay un mayor desgaste en la parte interna o externa de la banda de rodadura, puede ser consecuencia de un mal alineado de los neumáticos. La mejor solución es acudir a un taller especializado para alinear la dirección nuevamente.
  • Desgaste irregular de los neumáticos: generalmente se produce cuando los neumáticos están mal equilibrados o los amortiguadores están en mal estado, por lo que puede aparecer desgastes no uniformes, que hagan que el vehículo vibre al superar ciertas velocidades. La solución pasa por equilibrar el neumático, acudiendo a un taller especializado.

Recordar que la presión de los neumáticos debe medirse en frío, ya que si estos están calientes las presiones aumentan y, por supuesto, es fundamental llevar a cabo un mantenimiento periódico de los neumáticos.

AHORRAR EN NEUMATICOS Y EN COMBUSTIBLE

Revise la presión de los neumáticos y la alineación de los ejes si quiere ahorrar dinero en combustible y ruedas

Realizar un correcto mantenimiento del automóvil es una cuestión esencial que afecta a la seguridad en la conducción, máxime en fechas señaladas como Semana Santa, unos días repletos de expediciones que comenzaron el viernes pasado y en los que se esperan más de 15 millones de desplazamientos por las carreteras españolas. Además, el control de la presión de los neumáticos y la alineación de los ejes también suponen un impacto económico, pues son determinantes tanto para ahorrar en combustible como para alargar la vida de las ruedas, evitando un desgaste prematuro que se cifra hasta en un 20%. | La importancia de ‘calzar’ un buen neumático: así responde un coche con ruedas ‘low cost’ y de alta calidad.

La alineación incorrecta genera un desgaste irregular de las gomas, más fatiga en los elementos mecánicos y un peor comportamiento del vehículo. Por ejemplo, un neumático en un eje desalineado sufre un desgaste tan rápido que el dibujo desaparece en un recorrido de entre 4.000 y 6.000 km, el efecto es similar al de una lija.

Además, dado que los neumáticos son el único punto de contacto con el asfalto, su estado es fundamental para dar seguridad en la carretera. En concreto, “una mala alineación puede aumentar la resistencia a la rodadura hasta un 80% y un error de sólo 2,5 en el ajuste de un eje puede incrementar el consumo en un 16%. Por el contrario, un neumático con desgaste regular responde adecuadamente y el conductor es más capaz de controlar su vehículo”.

¿Cómo puede ocasionarse?

Una situación que desajusta significativamente al alineado de las ruedas es el impacto que se produce al golpear contra bordillos y el paso por baches de forma reiterada o a mucha velocidad. Por ello se antoja esencial practicar un control exhaustivo de cualquier bulto o irregularidad en los flancos de las cubiertas, ya que son signos inequívocos de daños en la estructura del neumático.

Asimismo, es recomendable verificar de manera habitual la alineación de su vehículo y siempre que se monten neumáticos nuevos como medida preventiva. De igual forma es muy importante corroborar la profundidad del dibujo regularmente y sustituir el neumático antes de que la profundidad del dibujo sea inferior al límite legal de 1,6 mm. No obstante, por seguridad, se aconseja cambiarlos cuando sea inferior a 3 mm.

Para asegurar la correcta presión de inflado de los neumáticos, se debe revisar al menos una vez al mes -con el neumático en frío-; controlar que se ajusta la presión según la información facilitada por el fabricante de neumáticos; y, finalmente, lo ideal es habituarse a realizar esos controles antes de cada viaje.

“Vigilar la presión de las ruedas contribuye a reducir los gastos de mantenimiento, el consumo de carburante y las emisiones de CO2”. Un dato muy significativo es que un neumático que circula con una presión un 20% inferior sufre un desgaste que disminuye su vida útil un 16%, es decir que si la cubierta tiene una durabilidad estimada para 40.000 km, pierde la capacidad de recorrer al menos 6.400 km.

Siete claves para que tu coche no patine en el hielo o en la nieve

El menor descuido sobre la nieve puede hacer que perdamos el control del coche.

Admitámoslo. Por mucha experiencia que tengamos al volante, una gran mayoría de conductores (siempre hay excepciones, claro) puede pasar más de un apuro cuando la nieve o el hielo aparecen en el asfalto. Y durante estos días las posibilidades de enfrentarse a una carretera complicada son bastante altas en la mayor parte de España.

“En las autoescuelas aprendemos a conducir y a llevar un coche, pero no tienen la obligación de enseñarnos a hacerlo sobre todas las superficies porque si no tardaríamos muchísimos meses en sacarnos el carnet”, reflexiona Marcel Besolí. Este piloto andorrano sabe bien de lo que habla. Además de dedicarse profesionalmente al mundo de los rallies, Besolí es responsable de la escuela de conducción del Automòbil Club d’Andorra en el Circuito de Pas de la Casa, donde también es instructor de los cursos de Snow Driving.

Situado a 2.400 metros de altura, este trazado es el único del sur de Europa sobre nieve. Y allí, durante cinco meses al año, imparte cursos de conducción sobre nieve y hielo. Lo primero que aprenden los alumnos es a sentarse bien dentro del coche, para que todos los sistemas de seguridad del vehículo jueguen a favor del conductor. “A veces salta el airbag y nos hace una herida en la cara, nos rompe un brazo…Eso ocurre porque nos sentamos mal. No podemos tirar un penalti si ni siquiera sabemos atarnos las botas de fútbol”, explica.

Partiendo de esa base, Besolí enumera siete consejos básicos imprescindibles para conducir de manera segura sobre nieve y hielo. Toma nota.

  1. Extremar la prudencia y el sentido común.
  2. Anticiparse a lo que puede suceder. Para ello debemos mantener una distancia muy prudencial de seguridad con el automóvil que tengamos delante. En nieve, el coche se desplaza muchos metros antes de frenar. Y si vemos que el vehículo delantero frena, debemos hacerlo igualmente nosotros con mucha anticipación.
  3. También debemos adaptar la velocidad a lo que patina el pavimento. No es lo mismo una carretera mojada a 15 grados que a 1 bajo cero. “Ir despacio no significa ir a una velocidad en concreto: significa circular a lo que nos pide el neumático en ese momento”, señala el profesor. Un pequeño truco para adaptar la velocidad: en carretera, al salir de casa y a 15 o 20 km/h, dar un par de pequeños frenazos. Si el coche responde bien, adelante. Si el coche patina, hay que extremar la precaución.
  4. Arrancar poco a poco. Lo mejor es hacerlo con suavidad para ver cómo reacciona el coche sobre el asfalto. Es preferible arrancar con la segunda marcha metida.
  5. Extremar la prudencia y el sentido común.
  6. Anticiparse a lo que puede suceder. Para ello debemos mantener una distancia muy prudencial de seguridad con el automóvil que tengamos delante. En nieve, el coche se desplaza muchos metros antes de frenar. Y si vemos que el vehículo delantero frena, debemos hacerlo igualmente nosotros con mucha anticipación.
  7. También debemos adaptar la velocidad a lo que patina el pavimento. No es lo mismo una carretera mojada a 15 grados que a 1 bajo cero. “Ir despacio no significa ir a una velocidad en concreto: significa circular a lo que nos pide el neumático en ese momento”, señala el profesor. Un pequeño truco para adaptar la velocidad: en carretera, al salir de casa y a 15 o 20 km/h, dar un par de pequeños frenazos. Si el coche responde bien, adelante. Si el coche patina, hay que extremar la precaución.
  8. Arrancar poco a poco. Lo mejor es hacerlo con suavidad para ver cómo reacciona el coche sobre el asfalto. Es preferible arrancar con la segunda marcha metida.
  9. Girar, frenar y acelerar de manera suave y progresiva. Besolí pone un ejemplo: “Hay que mover el volante como si se lo pidiéramos por favor al coche”. Los giros bruscos o las grandes frenadas pueden hacernos perder el control del vehículo.
  10. Evitar las trazadas de los otros vehículos sobre el asfalto, ya que es aquí donde se generan más placas de hielo por culpa de la nieve que ha caído con anterioridad. Aunque parezca contradictorio, podemos encontrar más tracción en la nieve que está sin pisar.
  11. Por supuesto, evitar salir a la carretera sin cadenas o ruedas de invierno. Si no tenemos el coche preparado, es mejor que nos quedemos en casa ya que se multiplican las posibilidades de accidente.

“Igual que el que quiere aprender a esquiar se sube a las pistas una semana con un monitor, o el que quiere hacer pasteles se apunta a un curso de repostería, con la conducción pasa igual. Mi consejo es que la gente aprenda a conducir sobre nieve y hielo, porque en algún momento dado quizá deba enfrentarse a una situación así. Así entre todos conseguiremos que los automovilistas sepan conducir mejor y que nuestras carreteras sean más seguras”, concluye el monitor.

ALINEACION CON LA MONTA DE NEUMATICOS

¿POR QUÉ ES IMPORTANTE LA ALINEACIÓN?
La alineación de ruedas consiste en restablecer su configuración geométrica, ajustar el mecanismo de dirección y los elementos de suspensión según las especificaciones del fabricante. El objetivo es que los neumáticos queden paralelos y se apoyen correctamente sobre el asfalto, lo cual evita que se desgasten de forma irregular y más rápida.
Una alineación adecuada garantiza que la dirección del coche sea estable y brinde una respuesta apropiada en las maniobras. Mejora la adherencia de los neumáticos a la calzada y mejora las prestaciones del vehículo, por lo que contribuye a la seguridad de los pasajeros.

¿POR QUÉ NECESITO REALIZARLA?
La alineación se puede desajustar si las ruedas se golpean, por ejemplo, al descender un bordillo o al atravesar un bache de forma abrupta.
Hay varias señales que te permitirán identificar una alineación incorrecta de las ruedas: si detectas una vibración al conducir, los neumáticos no vuelven a su posición tras girar, la dirección está dura o su comportamiento en las maniobras no es el habitual. También podrás observar que el volante no está del todo centrado cuando circulas en línea recta, o que si lo sueltas el coche tiende a desviarse.
Alinear las ruedas es una tarea de mantenimiento que alarga notablemente la vida útil de los neumáticos y previene fallos en los sistemas de dirección y suspensión. Además, procura la estabilidad direccional necesaria durante la conducción.

¿CADA CUÁNTO DEBE HACERSE?
Se recomienda solicitar un alineado de los neumáticos ante el menor indicio de desgaste irregular, es decir, si notas que una de las partes de la banda de rodamiento (la interna o externa) está más gastada que la otra.
En cada cambio de neumáticos se deberá proceder a alinearlos nuevamente, así como en caso de reparación o sustitución de otros elementos relacionados con el sistema de suspensión del coche, como pueden ser las rótulas y los amortiguadores.
Una correcta alineación de las 4 ruedas evita averías del coche y te asegura un comportamiento óptimo y las mejores prestaciones de tu vehículo. Además, favorece la adherencia, la seguridad vial, el rendimiento y el ahorro de combustible, reduciendo así las emisiones de CO2 del coche.
Una alineación correcta proporciona estabilidad direccional al vehículo, evita averías del coche y alarga la vida de llantas y neumáticos.
Además, contribuye a reducir las emisiones de CO2. Recomendamos comprobar la alineación al menos una vez al año y cada vez que vayas a comprar neumáticos nuevos.

CAMPAÑA DE CONTROL DE NEUMATICOS

La Guardia Civil reforzará la vigilancia sobre los neumáticos en Galicia

La Agrupación de Tráfico de la Guardia Civil reforzará la vigilancia sobre los neumáticos en Galicia, iniciando un dispositivo especial de vigilancia que se desarrollará el miércoles y jueves de la próxima semana, justo en las puertas del invierno, y que acareará multas de hasta 200 euros en el caso de neumáticos deteriorados o en mal estado.

El objetivo de la campaña de control de neumáticos que se llevará a cabo la próxima semana tiene como objetivo “mejorar la seguridad vial” y “reducir uno de los factores que inciden en la siniestralidad”, según apuntan desde la Guardia Civil.

“Uno de los factores clave y directamente relacionado con la seguridad vial en cuando a las condiciones técnicas del vehículo en caso de lluvia, es el estado de los neumáticos, que garantizan la adherencia a la calzada”, recuerdan desde la Guardia Civil de Tráfico. Las estadísticas revelan que más de un millón de vehículos, un 5% del total, circulan con defectos graves en las ruedas.

REVISION POSTVACACIONAL

Claves para la revisión postvacacional según Elige calidad, elige confianza

Tan importante como preparar el vehículo para las vacaciones es hacer una revisión a fondo tras pasar el periodo estival, para solventar los posibles daños que la época más calurosa del año haya podido ocasionar. El excesivo calor, el abuso del sistema de climatización o llevar el maletero demasiado cargado son algunas de las circunstancias que motivan el deterioro del vehículo.

Los elementos que más sufren:

– Los neumáticos. Las largas horas en carreteras, las elevadas temperaturas del asfalto y el exceso de peso en el maletero hace que los neumáticos sufran más en verano, por lo que será necesario revisar el dibujo de las ruedas y su presión. Con una presión inadecuada, las ruedas se sobrecalentarán, aumentando el consumo de gasolina y provocando el desgaste de los neumáticos con mayor facilidad.

– El sistema de refrigeración. Sin duda, el gran protagonista del verano en el vehículo. Un uso excesivo puede afectar a sus componentes y a su rendimiento. Es necesario comprobar que todo está en orden y el taller debe recomendar a sus clientes que activen el aire acondicionado, incluso en invierno, para favorecer su buen mantenimiento.

– Los niveles de líquidos. Aunque se haya realizado una revisión de los niveles de aceite, lubricantes o líquidos refrigerantes antes de las vacaciones, las excesivas temperaturas y los kilómetros recorridos hacen que sea necesaria una nueva revisión al terminar el verano. Además, no hay que olvidar rellenar el líquido del limpiaparabrisas.

– Las escobillas. Al estar directamente expuestas al sol, las escobillas son uno de los componentes que más sufren en verano. Dada su importancia en la correcta visibilidad del conductor, es vital que estén en perfecto estado para la época de lluvias. Será necesario cambiarlas si el cristal continúa empañado, quedan zonas sin limpiar, aparecen estrías o producen ruidos al activarlas.

– Los frenos. También se ven afectados por las altas temperaturas y pueden sufrir un desgaste prematuro. La fricción a la que se exponen las pastillas hace que se intensifiquen las altas temperaturas alcanzadas, mientras que los discos pueden combarse. Poner a punto el sistema de frenado será uno de los aspectos más importantes tras el verano.

– Los componentes de plástico. Las gomas de las ventanillas, las lunas, las puertas o las escobillas, entre otros componentes, son bastante sensibles a las altas temperaturas y se deterioran con más facilidad en el periodo estival. Será necesario comprobar su estado y cambiar las que estén dañadas.

La DGT controlará el buen estado de los vehículos

 CyC

En el caso de las gomas, la DGT ha querido poner el acento en el más de un millón de automóviles que circulan con defectos graves relacionados con una profundidad inferior al límite legal establecido (1,6 mm), un desgaste irregular debido a una mala suspensión o una alineación incorrecta y otros derivados de circular con una presión errónea, ya sea por exceso o por defecto.

“Los neumáticos constituyen el único y decisivo contacto con la carretera. Son los encargados de asegurar la adherencia en el empuje, en la frenada y en el deslizamiento lateral. También se encargan de que la dirección del recorrido del vehículo sea la deseada por el usuario y de la amortiguación de las imperfecciones del pavimento”, señalan desde la Dirección General de Tráfico.

Además, la entidad tampoco ha querido olvidar la especial relevancia que adquieren los neumáticos en vehículos de uso profesional, como son las furgonetas, que suelen presentar más y peores defectos en este elemento del triángulo de seguridad.

Por otro lado, los Agentes de Tráfico también vigilará muy de cerca el buen estado del alumbrado, señalización, ITV en regla o documentación, todo ello con el objetivo de evitar accidentes relacionados con el mantenimiento de un parque automovilístico cada vez más envejecido. Según el último estudio de la DGT, el riesgo de fallecer o sufrir una lesión con hospitalización aumenta con la antigüedad del vehículo. Así, la antigüedad media de los vehículos en los que viajaban las víctimas mortales de accidentes en carretera en 2016 fue de 12 años en turismo, 9 años en motocicleta y de 13 años en el caso de camiones de hasta 3.500 kg.

“Teniendo en cuenta esta relación entre riesgo y antigüedad del vehículo, el mantenimiento adecuado de todos los elementos de seguridad se convierten en una actividad imprescindible para combatir la siniestralidad”, explican.

Cinco puntos del coche a revisar frente a la ola de calor

Neumáticos, refrigeración, líquido limpiaparabrisas, aire acondicionado y temperatura del habitáculo, elementos a vigilar especialmente con calor excesivo.

En plena ola de calor, tener el vehículo en perfectas condiciones es de “vital importancia” para realizar con seguridad todos los desplazamientos que se efectúan durante los meses de verano.

Por esta razón, hay que  hacer hincapié en la necesidad de vigilar cinco puntos en el automóvil, especialmente con calor excesivo:

  1. Neumáticos: un exceso de calor en los neumáticos, sumado a un asfalto muy caliente, puede llegar a provocar un desgaste prematuro.
  2. Sistema de refrigeración: se puede producir un recalentamiento excesivo y, por lo tanto, rotura del motor. Hay que tener en cuenta que el líquido se oxida con el tiempo y pierde sus prestaciones. “Lo ideal es cambiarlo cada 2 o 4 años“. Sin embargo, habrá que hacerlo antes si no actúa eficazmente.
  3. Revisar el líquido del limpiaparabrisas: no afecta directamente al estado del vehículo, pero sí a la seguridad: mosquitos en el limpiaparabrisas, arena por todo el vehículo si se estaciona en zona de playa, tormentas propias de los meses de verano…
  4. Aire acondicionado: si no se ha usado durante todo el año, puede haber alguna sorpresa si se pone en marcha. Su falta de uso hace que falle y puede ser necesario una recarga del aire acondicionado. Asimismo, también puede surgir que haya un olor desagradable en el vehículo. Esto se debe a las bacterias que se han ido acumulando en los conductos.
  5. Es importante también controlar la temperatura que hay dentro del habitáculo para que los diferentes materiales no se vean deteriorados por el calor excesivo. Esto se puede conseguir, por ejemplo, con el uso de un parasol o cortinillas.

Una revisión a tiempo evita un accidente este verano

Antes de salir de viaje, debe realizarse un adecuado mantenimiento en frenos, suspensión y neumáticos, entre otros.

Hay ciertos puntos que los profesionales de los establecimientos no deben pasar por alto. Entre ellos se encuentran los neumáticos, que no pueden tener grietas ni golpes y contar con un dibujo suficiente (mínimo 1,6 mm). Además, un correcto alineado de la dirección, el contrapesado y la presión garantizan un buen agarre con el asfalto y seguridad.

En lo que se refiere al motor, los técnicos aseguran que una buena revisión puede evitar costosas averías. Para ello, debe comprobarse los niveles de aceite, el líquido refrigerante y su circuito, y los filtros de aceite, aire y combustible.

Los frenos y la suspensión son otros de los elementos que han de encontrarse en perfecto estado. Los primeros no deben presentar ruidos ni vibraciones al frenar, ni fugas del líquido hidráulico del sistema por ningún sitio.

En cuanto a la suspensión, unos amortiguadores en mal estado o con fugas pueden alargar considerablemente la frenada o, incluso, hacer que se pierda el control del vehículo. Por ello, es fundamental su revisión

Asimismo, la climatización se vuelve imprescindible, ya que no se trata solo de confort, sino de evitar fatiga y pérdida de reflejos. Para un buen funcionamiento de este dispositivo, hay que revisar la carga de gas del equipo y sustituir el filtro de habitáculo.

Por otro lado, la visibilidad del conductor es básica. Así, por un lado, hay que vigilar la iluminación para ver y ser vistos en cualquier momento. Y, por otro lado, las escobillas y limpiaparabrisas nos ayudan a evitar problemas si se producen repentinas tormentas de verano.

De esta forma, las escobillas delanteras y traseras deben barrer la superficie del cristal sin dejar rastros ni marcas y los eyectores de los limpiaparabrisas no tienen que estar obstruidos y llevar suficiente líquido limpiador en el depósito.